miércoles, 12 de diciembre de 2012

THE BEATLES. LA BANDA DE NOCHES Y DIAS DIFÍCILES

Escucha mientras lees


En memoria de John Lennon (1940 - 1980)
George Harrison (1943 - 2001)

Entre los capítulos 3 y 5 del especial Anthology, la palabra “locura” es recurrente en los comentarios y reflexiones de George Harrison cuando se aborda el tema de la giras y conciertos de los Beatles: “Pagábamos cara la Beatlemanía... Ya no era algo que nos divertía… estábamos cansados. Llevábamos 4 años de un lado para otro en medio de la locura… Nos usaron como una excusa para volverse locos. Todo el mundo se volvió loco y luego nos culparon de ello. Estábamos en medio de todo, atrapados y sin poder hacer nada… Parecía peligroso porque todos habían perdido el control, hasta la policía se veía afectada por toda esta histeria. Nos sentíamos atrapados en el medio con todos alrededor volviéndose locos… Mi opinión era que ya no volveríamos hacer giras como antes… no tener que sufrir toda esa locura suponía un alivio”.

De los cuatro, George fue quien más se entercó con la idea de acabar con las giras y conciertos.

No pocas veces conocer este dato motivó que como fan piense que se trataba de cierta actitud ufana, engreída.

¿Hasta que punto su actitud fue razonable?

Lo cierto es que, hoy en día, un artista tiene más aguante; sus giras o tours mundiales tranquilamente duran uno o dos años, pero el problema de los Beatles no pasó por la cantidad de presentaciones sino por el alboroto, caos, desorden, tumulto que iba dejando la banda a su paso. Periodistas, comerciantes, oportunistas y finalmente -en ese orden- las y los fans, querían su tajada de aquella locura que a mediados del año 1964 pasó a denominarse Beatlemanía. Además, debe tenerse en consideración, que hoy a un artista no le queda otra que someterse a  interminables giras puesto que la venta de discos ya no es negocio como sí lo fue en la década de los 60’s. Los Beatles apelaron a su popularidad y a la calidad de su trabajo para, sin temor alguno, dejar de lado las presentaciones en directo y dedicarse única y exclusivamente a la grabación de discos no obstante se hallaban en una época tan prolífica en cantantes y bandas de calidad que el contacto con el público -en directo- era una tarea esencial para seguir en carrera y no ser olvidado por otros.

Si adicionamos el hecho que el griterío de las fans imposibilitaba a cualquier cristiano -y a ellos mismos- poder escuchar las canciones que ejecutaban, en ese entonces no hubiera sido difícil prever que las actuaciones en vivo de los Beatles iba a ser una actividad que no duraría mucho tiempo.

Tras la decisión de no hacer más giras y presentaciones en directo, John Lennon comentó con cierto tono de amonestación: “lamento que la gente no vaya a poder vernos actuar en directo, pero no se pierden nada porque lo más probable es que no pudiesen oírnos”.

A continuación se transcribe extractos de uno de los capítulos del libro Ponche de ácido lisérgico, de Tom Wolfe (Editorial Anagrama, Barcelona. Tercera edición en “Compactos”: setiembre de 2009. Traducción de Jesús Zulaika), libro que narra las correrías de Ken kesey y los Alegres Bromistas, personajes que, a mediados de la década de 1960 iniciaron una movida cultural basada en la experimentación con el Ácido Lisérgico (LSD) que terminó generando la onda de la psicodelia, el verano del amor y el movimiento Hippie.

El capítulo mencionado se titula Nube y narra la experiencia vivida por Kesey y su gente en un concierto dado por los Beatles el 31 de agosto de 1965 (*) en California, muy cerca de la ciudad de San Francisco, en el Cow Palace. Para la ocasión, Kesey y los Bromistas tomaron ácido y ello les permitió tener una percepción más “profunda” de los acontecimientos.

Dado que el libro trata acerca de otros personajes y no es un libro dedicado a ensalzar al cuarteto de Liverpool, resulta interesante como -desde la experiencia de un tercero imparcial- se describe esa “locura” a la que tanto se refería George:


XV. NUBE

Dos de setiembre. La máquina de coser de Faye es lo primero que oyen cuando se despiertan. Faye y Gretch sacan el gran baúl de los disfraces, lleno de todo tipo de disparatados avíos teatrales, espadas de matasiete y sombreros con penacho y camisas de duelo de Errol Flynn y botas de Robin Hood y carcajs y máscaras femeninas y capotes fluorescentes de peón caminero y fajines y medallas y saris y pareos y viseras y boquillas y campanillas y cascos de obrero metalúrgico y cascos de aviador de la Primera Guerra Mundial y esclavinas del Dr. Strange y alfanjes y estuches peneanos y monos y  de camisetas de futbol americano y mandiles y fulares y pelucas y sonajas de brujo y pantalones de montar de Jim de la Selva y charreteras del capitán Easy y mallas de los Cuatro Audaces… y las pinturas faciales <<Page Browning>> de los Alegres Bromistas. Los Alegres Bromistas se preparan para zambullirse, totalmente colgados, en la más inmensa multitud enloquecida de la historia de San Francisco: van a ir a ver a los Beatles al Cow Palace…

El mitológico Further
El autobús iba superpreparado: el equipo de sonido, con dos grandes altavoces en la baca, discos y cintas, toda la banda de los Bromistas sobre la baca, los tambores de George Walker, bajos y guitarras y trombones; penachos sobresaliendo por las ventanillas, destellos fluorescentes- y el álbum de la película Help! de los Beatles atronando por los altavoces, y en lo alto Kesey y Sandy y Montañesa y Walker y el Colgado y una nueva Bromista, una chica pequeña llamada Mary Microgramo y guitarras y tambores… He-e-e-e-elp I ne-e-e-e-e-ed somebody…, y todo el estentóreo carnaval de un autobús que brincaba y vibraba y traqueteaba a través de Skylonda y Cahill Ridge y Palo alto, y tomaba la Harbor Freeway en dirección a San Francisco, de nuevo todo un maldito circo en movimiento… Llegan a un semáforo, y se detienen ante la luz roja y los frenos suenan como una flauta de hierro colocado -un <<la>> y un <<do>> sostenido-, y el autobús se para, y la canción Help! -en ese mismo instante- termina, y entonces se oye una música extraña, la de la parte de la película Help! en la que el árabe se desliza por detrás de Ringo, y en ese extraño momento el viento se levanta sobre la autopista, y a la derecha hay una fábrica abandonada, de ladrillo y cristal -sobre todo cristal, grandes hojas de cristal del tipo de las fábricas de los años veinte-, un cristal que parece alabearse extrañamente al viento y que centellea como láminas de un enorme sol de la tarde, como un gigantesco ente de mil ojos que palpita explosiones de luz al unísono exacto con la extraña música árabe…, y en aquel preciso instante Kesey, Montañesa, Sandy, el Colgado, todos ellos…, ninguno necesita mirar a los demás porque no sólo saben que todos están viéndolo a un tiempo, sino que sienten, lo sienten fluir a través de un solo cerebro, Atman y Brahman, todos aunados en el autobús y todos aunados con prismas y retorcida masa y ondulación reflectora y explosivo sol, con ladrillos y cristal y Bormistas y Beatles y bombardeo solar y reverberaciones de música árabe…, entonces en ese preciso instante, todos ellos, todos en uno, todos en un solo flujo cerebral, ven el desvencijado letrero que se recorta contra el cielo por encima del edificio…

Entonces, curiosamente, al verlo allí, tan condenadamente alto, Montañesa piensa: Qué coño es eso. Parece un matadero. Y es, de hecho, el Cow Palace, Y no consigue centrar la vista en el enorme edificio a causa de los interminables kilómetros y kilómetros de anillos de vallado de matadero que lo circundan, cerca de alambres de espino y millones de coches que se apiñan, que van siendo hacinados en el frío fondo de la penumbra. La visión, curiosamente, no aterra a Montañesa. Es solo un matadero, nada más.

…Se bajan del autobús sin orden ni concierto, y en el suelo siguen desplazándose con el terreno y la alambrada del campo de concentración que culebrean en el horrible crepúsculo, mientras millones de minúsculos freaks pasan a su lado precipitadamente, con aire de pirados, gritando a voz en cuello. Los Bromistas llevan las entradas en la mano como si se tratara de la última tabla de salvación que quedara en el mundo…

Interior del Cow Palace
En el interior del Cow Palace el caos es atronador, indescriptible. Kesey y Babbs guían como pueden a aquellos locos pintarrajeados con Day-Glo hacia sus asientos. Se acomodan y forman un gran grupo en un sitio disparatado, en las alturas, al  borde de un abismo que domina el escenario y una miríada de minúsculas jovencitas freaks vocingleras. Las minúsculas freaks, decenas de miles de jovencitas, están ya absolutamente enloquecidas (y los Beatles aún no han salido a escena). Los grupos de teloneros se suceden en el escenario… Y ahora… ¡Marta y los Vandellas!, y los zumbidos y chasquidos eléctricos vibran hasta llegar a la aorta y sacudirte los huesos como aspiradora acústica, y las minúsculas jovencitas no paran de gritar a grandes ráfagas que evocan las violentas rachas de lluvia en una tormenta: quiiiu, quiiiu, pou, pou, pou…. Qué maravilloso, qué sutil, se dice Norman. Desde la horda de minúsculas freaks vocingleras les llega el maravilloso y sutil despliegue de luz, cientos de luces que explotan en el mar de luz de focos y que rebotan contra todo, qué absoluta maravilla, qué sutil es todo lo que han preparado para nuestra… diversión, y al cabo de veinte o treinta minutos Norman,  colgado cae en la cuenta de que son flashes fotográficos: centenares, millares de minúsculos freaks con cámaras con flash que apuntan al escenario que simplemente disparan en un auténtico orgasmo óptico. Ráfagas de gritos, rock and roll, blam blam blam, un mar de flashes…, la perfecta locura, por supuesto.

Cuando un grupo de músicos se retiran del escenario, la horda piensa: ahora los Beatles, pero no son los Beatles quienes salen sino otros teloneros, y el mar de chicas se pone más y más impacientes y el griterío se hace más y más fuerte, y a Norman se le desliza en el cerebro -castigado por los crueles flashes- un pensamiento ::: los pulmones humanos no pueden gritar con más fuerza ::: pero cuando la voz anuncia: Y ahora… los Beatles, ¿qué es lo que debería pensar? Y ahí están saliendo a escena, ellos, John y George y Ringo y… el otro (para lo que a estas alturas importaba, bien podían haber sido cuatro muñecas de vinilo importadas). El sonido que, a juicio de Norman, no podía hacerse más fuerte, duplica su intensidad y los tímpanos le vibran como metal aporreado en una forja, y de pronto huooooooooooouuuuuu, es como si en la sala todo mudara: el sector delantero se convierte en una masa de jovencitas que se retuerce, que hierve, que hace ondear los brazos en el aire, una gran masa de brazos rosados, y es todo lo que se puede ver en la sala, y es como un animal-colonia con millares de tentáculos rosados que se agitan…, si, como un solo animal múltiple que agitara sus miles de tentáculos rosados…

….una vibrante locura envenenada, y la minúscula angustia generada por la masa va llenando el universo… Kesey cae en la cuenta: es un ser. Toda aquella masa se había convertido en un único ser.

Beatles en el Cow Palace, agosto 1965
…Montañesa sonríe y les insta a seguir…, el grito no cesa un instante, ni durante ni después ni entre actuaciones; poco importaría que los Beatles se estuvieran limitando a <<hacer>> que interpretaban sus canciones. Pero hay algo… que sí… importa, y Kesey lo percibe. Uno de los Beatles, John o George o Paul, enfila el largo mástil de su guitarra eléctrica en una dirección, y la minúscula horda se ondula en el sentido de la línea de energía que tal gesto ha generado, y luego en la dirección opuesta, pero siguiendo con precisión esa línea energética. Ello hace que John y Paul y George y Ringo sonrían: toda aquella inmensa bestia de minúsculos freaks ondulándose hacia un lado y hacia otro…

Comienzan los problemas
Control… es absolutamente evidente… Los Beatles han hecho que aquella masa humana se coinvierta en un solo ente, salga de su cerebro individual y sea una sola psique, y poseen un total control sobre ella, pero no saben qué diablos hacer con él, no tienen la menor idea, y acabarán perdiendo tal dominio… la vibración, en Kesey, es como un horrible anuncio del estallido…

Huooooooooooouuuuuuu, miles de minúsculos cuerpos abalanzándose hacia el escenario, ante el que se alza una barrera y una sólida hilera de policías que pugna por repeler a los asaltantes, mientras los Beatles siguen moviendo las mandíbulas y meneando las caderas, sepultados bajo el grito universal como si estuvieran representando un espectáculo de pantomima. En medio de tal estallido, cuando nadie hubiera podido concebir sonido alguno capaz de hacerse oír en el fragor reinante, se alza de pronto… raaaaaaammmmmmm… raaaaaaammmmmmm…, un estruendo de sillas plegables que se desploman y se aplastan contra el suelo, donde quedan destrozadas en medio de un mar de tentáculos rosados, hechas trizas, pequeños trozos y astillas que instantes antes eran sillas plegables, restos que pasan de mano en mano, que viajan sobre los tentáculos rosados, de unos a otros, como un hervidero repugnantemente infectas y monstruosas cucarachas. Y entonces las jovencitas empiezan a desmayarse, como asfixiadas, y son pisoteadas, y la gente levanta y pasa los cuerpos de mano en mano, y ahora son los restos de las sillas-cucarachas y los cuerpos de las minúsculas freaks los que viajan sobre el encrespado mar como aplastados piojos arrancados a la bestia, que  grita y se desmaya, y que huooooooooooouuuuuu… vuelve a abalanzarse contra la barrera de policías mientras los Beatles, en su espectáculo mudo, piden silencio y tratan de apaciguar los ánimos, ya sin un ápice de control, totalmente incapaces de hacer que aquel mar siga ondulándose o tome tal o cual curso…



"Tenemos que detener la función"
CÁNCER… Kesey no tiene más que mirar para darse cuenta de lo evidente: los minúsculos freaks y los Beatles son una sola criatura, y esta criatura padece un total y ponzoñoso y loco cáncer. Los Beatles son la cabeza; los minúsculos freaks, el cuerpo. Pero la cabeza ha perdido el control de cuerpo, y el cuerpo se rebela y se vuelve loco… Ésa es la causa de todo cáncer. Y las vibraciones de ese cáncer llegan a los Bromistas -que forman un grupo compacto y absolutamente colgado- en nauseabundas oleadas. Kesey, y Babbs, y todos ellos lo perciben al instante… Incluso Norman.

…Montañesa parece sumamente sorprendida. Quiere ver el final del espectáculo. Pero Kesey y Babbs han decidido que tienen que irse… antes de que sobrevenga el Estallido Monstruoso, de que lo envuelva todo el gran cáncer…

…Esperad un minuto, dice Montañesa.


Pero los Bromistas se levantan todos a una en medio de un frufrú de penachos y charreteras, pintados de Day-Glo y colgados hasta las cejas, y la gente a su alrededor empieza a levantarse y a imitarles…, pero es como si fuera de… hormigón. Cuanto más se abren camino hacia las salidas, más claustrofóbico se les hace aquel redil y la interminable serie de cercas que lo circundan. Recorren largos pasillos, todos de hormigón, donde se apelotonan ya centenares de personas con aire desolado, porque… -los Bromistas captan la vibración- todos tienen la misma sensación: supongamos que esto estalla ahora y se produce el pánico y todo el mundo se precipita hacia las salidas, y no hay salidas… Solo hay muros de hormigón y techos de hormigón que penden como un peso de un millón de toneladas y rampas hacia ninguna parte…, hacia abajo, hacia arriba, y todos forman un gran amasijo humano, y otra vez hacia abajo, y al fin fuera, y está el cielo, pero es un cielo negro, es de noche y hay una luz mórbida, porque hay muchas más cercas concéntricas de alambre de espino llenas de gente frenética… en desbandada, arremolinándose en su interior como ratas, tratando de alcanzar la salida, que es un torniquete, un torniquete vertical con barras, una especie de guillotina de hierro, y para salir hay que meterse en ella, de uno en uno, con gente apelotonada a ambos extremos, e incluso sólo se ha logrado salir a otro redil, un aparcamiento, con más cercas concéntricas de alambre de espino, y ahora son los minúsculos freaks y los coches quienes se aglomeran en el terreno, todos tratando de salir, siete u ocho coches pugnando por enfilar el morro por un hueco por donde sólo puede salir uno. Jaulas, jaulas, jaulas…, y no se ve el final. Incluso fuera, más allá, cuando los coches han logrado ya escapar y están en fila con los faros encendidos, incluso entonces…. se hallan atrapados por las colinas, otro gran redil que confina el lugar en…, en… Los Bromistas están en silencio, paralizados por la aprensión ente la Eclosión del Gran Cáncer que viene…

- Salvo Montañesa que dice: <<Esperad un minuto…>>…

Mal Evans tratando de contener a una fan (Cow Palace 1965)
Kesey vuelve a entrar en busca de supervivientes. Quiere ver si ha quedado atrapado dentro algún Bromista. Les dice a los demás que suban al autobús y que lo esperen, y vuelve a sumergirse en los rediles. Los Bromistas llegan al autobús y su moral se recupera un poco… Un grupo de jovencitos denuncia que el negocio de la música está amañado, y agitan pancartas y gritan y piensan que los Bromistas les apoyan…



Al fin Kesey vuelve con el último Bromista objeto de rescate: Mary Microgramo, que parece un campo de batalla tras el más largo y encarnizado de los combates, y Kesey dice que es hora de mover el culo y largarse. Babbs pone el motor en marcha y el autobús sale despacio, abriéndose paso con su gran mole hacia la libertad.

¡El cáncer! Lo vimos. Estaba allí. Malas vibraciones: todos coinciden. Jaulas interminables. Los Bromistas se mecen, se bambolean. Están en ácido hasta la cejas.

<<Mierda>>, piensa Montañesa. <<Se me ocurre venir con una panda de viejos que en su vida han visto un concierto de rock and roll…>>.

- Libro Ponche de ácido lisérgico: Tom Wolfe. Anagrama. Colección Compactos. Tercera edición: septiembre 2009. España. De venta en Crisol Librería y más. C.C. Plaza San Miguel, Tda. 55-56, San Miguel, Lima, Perú.

- El 19 de agosto de 1964 el Cow Palace había sido escenario del concierto inaugural de los Beatles en su primera gira por los Estados Unidos. En aquella ocasión se reportó media centena de jóvenes lesionados y algunos detenidos.

- El Cow Palace, conocido también como el Palacio Ganadero se encuentra ubicado en Daly City, ciudad fronteriza con san Francisco, California. Su construcción finalizó en 1941 y casi siempre fue utilizado como arena deportiva. Desde la década de los 60’s fue utilizado como escenario para conciertos de rock and roll. En la década pasada se intentó vender el terreno sobre el cual se asienta a efecto de levantar un complejo de viviendas y escuela para la zona, proyecto que fue vetado por el entonces Gobernador del estado de California, Arnold Schwarzenegger.

- El concierto del 31 de agosto de 1965, que es relatado en el libro “Ponche de ácido lisérgico”, se desarrolló en el marco de la segunda gira de los Beatles a los Estados Unidos tras el lanzamiento del álbum Help! A diferencia del año 64, este de 1965, cerró la gira.

Entre los teloneros de los Beatles para su segunda presentación en el Cow Palace, estuvieron: Brenda Hollaway, King Kurtis  y su banda, Cannibal and The Head Hunter.

El primero de los Beatles en salir al escenario fue John Lennon seguido de George Harrison, luego Paul McCartney y al último Ringo Starr.

La primera canción que interpretó la banda fue -como en su primera gira- Twis and Shout.

El público estuvo compuesto de un porcentaje mayoritario de chicas. Tal y como se narra en la novela “Ponche de ácido lisérgico”, las chicas que se encontraban en la orilla del escenario a cada instante pugnaban por tocar a cualquiera de los guitarristas, lo que generó un gran desorden, que se acrecentó más aún, cuando comenzaron a intentar subir a la tarima. Algunas fingían desmayo para cuando eran llevada cargadas pasando por el lado de los Beatles, saltar y abrazar a cualquiera de ellos. Cada vez que una chica conseguía su propósito el grito de las demás era ensordecedor.

Un muchacho logró escabullirse hasta la tarima de Ringo. Una vez que estuvo allí, saludó al público y apretó el hombro del baterista.

Algunas fans ubicadas en la orilla del escenario dijeron que cuando una chica subió y agarró de la camisa a John, este la golpeó para que lo soltara.

El griterío fue muy intenso, pero llegó a su máximo nivel cuando Ringo cantó I Wanna Be Your Man.

Tras el rompimiento de varias hileras de butacas, el show se suspendió por unos largos minutos, los Beatles permanecieron en el escenario tratando de convencer a las chicas que se calmen, cosa que no lograron.

De los cuatro, fue Paul McCartney quien más habló con el público.

Entre otras canciones, los Beatles interpretaron Dizzy Miss Lizzy, Help, She’s a Woman, Cant buy me love, Ticket To Ride, I’m Down, etc.

Como condición para su presentación, los Beatles exigieron que el público sea un público integrado, esto es, compuesto por mujeres y hombres blancos y afroamericanos ubicados sin distinción en cualquier localidad del Cow Palace.

El contrato firmado por Brian Esptein para la presentación de los Beatles en el Cow Palace el 31 de agosto de 1965 fue objeto de subasta no hace mucho.

- Ken Kesey (1933 - 2001) fue escritor y su obra más famosa fue “Alguien voló sobre el nido del cucú” novela que fue llevada a la pantalla cinematográfica (con la actuación de Jack Nicholson). Luego de haber escrito otras novelas de gran aceptación pública, se empeñó en experimentar con el ácido lisérgico a un nivel artístico filosófico. De hecho, la novela “Quién voló…”  describe sus experiencias como conejillo de laboratorio en Menlo Park a fines de los 50’s, lugar donde el gobierno de los Estados Unidos hizo una serie de experimentos científicos con drogas psicotrópicas a efecto de encontrar nuevos tipos de “armas” no convencionales.

Con el dinero obtenido de su novela “Quién voló sobre el nido del cucú” compró un viejo autobús de colegio “International Harvester”, año 1939, que hizo pintar de colores chillones y figuras amorfas al que llamó Further con el cual realizó un famoso viaje de San Francisco a Nueva York y luego a otros lugares de la unión americana, experiencias recogida en el libro “Ponche de ácido lisérgico” de Tom Wolfe, libro que narra la etapa fundacional del hipismo y la psicodelia, con un lenguaje que trata de imitar las visiones de un “viaje” lisérgico.

Los Alegres Bromistas (Merry Pranksters) fueron un grupo de personas comunes y corrientes alineadas con la ideología beatnick y posteriormente con los Hipsters antecesores de los Hippies. Luego se unieron a ellos gente de  letras como Allen Ginsberg, autor del poemario “Aullidos”  obra adscrita a la llamada Beat Generation.

Los Alegres Bromistas utilizaban indumentaria que posteriormente inspiró la indumentaria hippie, y siempre iban colgados (drogados) armando bullicio con instrumentos que no sabían tocar.

Entre los principales miembros de los Alegres Bromistas -en su mayoría gente de 30 o 40 años- se encontraba una joven de 18 años, que se hacía notar por su enorme estatura y gran belleza: Carolyn Adams, apodada Mountain Girl (Montañesa) que tuvo una corta relación con Ken Kesey y que después se casó con Jerry García, líder de la banda Grateful Dead.

- Tom Wolfe es un periodista creador del llamado Nuevo Periodismo que mezcla el arte de informar con el estilo literario, inspirándose en la obra de John Steimbeck, Charles Dickens, Emile Zolá, Honorato de Balzac y Truman Capote. Fue y es un defensor de la Contracultura y la Cultura Pop. Desarrolló una serie de escritos referidos a la música y arte que desencadenó el Verano del Amor en los 60’s. En los 80’s volvió a cubrirse de laureles con su libro “La Hoguera de las Vanidades” una crítica al estilo de vida consumista y conformista de la sociedad norteamericana.

- Help! fue la primera canción que escuché en la mañana del 9 de diciembre de 1980 luego de enterarme de la muerte de John Lennon.

Referencia:

(*) En el libro “Ponche de Ácido Lisérgico”” Tom Wolfe señala que el concierto se llevó a cabo el día 2 de setiembre. No olvidemos que una novela es una historia inventada, una ficción, aún cuando se trata de hechos que han ocurrido en la vida real, pues es el punto de vista del narrador.

La distorsión de fechas también se presenta en el capítulo XVIII que narra un hecho relacionado con un concierto dado por los Rolling Stones en San José, una ciudad cercana a San Francisco.

Cow Palace, agosto 1965
“La gente seguía gritando y cada vez tocábamos peor. Era agradable sentirse querido pero no podíamos ni oír lo que tocábamos”
-Paul McCartney-

“Las fans pusieron el dinero, pero nosotros dejamos los nervios en el escenario”
-George Harrison-

            Soundtrack:
Help! : The Beatles - 1965
She’s a Woman: The Beatles - 1964
Dizzy Miss Lizzy: The Beatles - 1965
I’m Down: The Beatles - 1965
MAX MARRUFFO S.

martes, 30 de octubre de 2012

CYNTHIA, YOKO ONO, JULIAN, PAUL Y HEY JUDE

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Julian Lennon y Paul McCartney
Una esposa, una amante, un hijo, un amigo y una canción, la más emblemática del cuarteto. Todos envueltos en una turbia historia poco conocida.

En el año 2005, Cynthia Powell, primera mujer de John Lennon, publicó su libro titulado John (Hodder & Stoughton), donde reveló los entretelones del rompimiento de su matrimonio y su posterior divorcio del Beatle.

Para ella, él en realidad no tuvo mala intención, pero de hecho, si que obró con mucha torpeza, miedo y cobardía. Lo curioso es que esta actitud provino de quien no tenía reparos en decir las cosas abiertamente, como que la sociedad -en los 60’s- estaba tan loca, que había perdido la espiritualidad y que para los jóvenes “Los Beatles eran más populares que Cristo”.

John siempre fue contradictorio, pero en este caso lo que sucedió es que, además de tener los sentidos alterados por la ingesta excesiva de drogas, temió dañar su imagen, cuando se enamoró o encaprichó de Yoko Ono, apareciendo en diarios y revistas como un miserable adultero, él, quien compusiera All You Need is Love, Girl, In My Life, etc.


Julian, Cynthia, John Lennon
Lo cierto es que le faltó esquina y le sobró adulones que lo envalentonaron a tomar la estúpida decisión de embarrar la dignidad e imagen de la hasta entonces madre de su único hijo Julian. Tal vez, a este lamentable episodio se refería el propio John cuando a inicios de los 70’s decía que nunca más volvería a vender su alma al diablo para obtener un número uno.

Cuenta la historia que cuando Cynthia descubrió el romance entre John y Yoko,  Lennon temiendo que lo denunciara públicamente como adúltero cocinó la idea de hacerla aparecer a ella como la adultera, lo que le permitiría, además, hacer pública su relación con la Ono y que su divorcio tuviera alguna explicación de cara a la opinión pública.

Es bastante probable que la idea de todo esto en realidad no partiera de John. Alguna razón debió haber tenido cuando, también a inicios de los 70’s, señaló que ser famoso posibilitaba rodearse de una corte de adulones que lo ensebaban como a un cerdo hasta hacerlo reventar. Hacia la mitad de los 60’s los Beatles estaban rodeados de tanto inútil que al mismo George Harrison la vida como Beatle le comenzaba a desagradar. Es muy probable, sin ser indulgentes con Lennon, que la idea haya partido de alguno de esos “amigos”.

Yoko, Julian y John
Se ha escrito, por parte de gente que trabajó con los Beatles, que a pesar de tener un carácter complicado, John era bastante ingenuo. Y una   muestra de que en verdad lo fue es el haber acunado al epítome del parásito alrededor de una estrella de Rock: “Magic” Alex.

Yanni Alexis Mardas -bautizado por John como “Magic Alex”- era un técnico en reparación de televisores y otros artefactos eléctricos, pero como muchos en los 50’s y los 60’s se aficionó en la creación y desarrollo de gadgets electrónicos. Llegó a la vida de John el año 1965 y a partir de ese momento se introdujo en su círculo de tal manera que donde quiera que fuera avistado por el líder de la banda más famosa de todos los tiempos, era llamado para que permanezca a su lado. A John le fascinaba los pequeños juguetes que le creaba, tanto así que le solicitaba fabricara ciertas cantidades para obsequiárselos a sus amistades. Mardas se aprovechó del estado de gracia en que se había puesto ante los ojos de Lennon y para mantenerlo fascinado llegó a ofrecerle cosas inimaginables, como crear una consola de grabación de setenta y dos pistas muchísimo mejor que la de cuatro u ocho que tenía EMI en su estudio de Abbey Road (algo impensable para la época); o un sol artificial para que ilumine la noche de la inauguración de la boutique de Apple; o pintura que hiciera invisible a las personas. Desde luego, ni estas ni otras cosas llegarían a ver la luz, pero la gracia le costó una fortuna no solo a John, sino también a la recientemente inaugurada empresa de Los Beatles: Apple Corp, de la que “Magic” Alex sería designado como encargado de la división electrónica.

Alex era un estafador y vividor que buscaba serle útil a cualquiera de los cuatro de tal forma que mantengan la confianza en su persona. Recelaba de todo aquel que de alguna manera u otra captaba la atención de John, Paul, George y Ringo. Fue él quien indispuso al Maharishi acusándolo de acosar sexualmente a una de las participantes de la comitiva que junto a los Beatles viajaron a la India para recibir clases de meditación trascendental, acusación que provocó que John y George abandonaran al gurú y dieran duras declaraciones en su contra ante los medios de comunicación.

Cynthia, John, "Magic" Alex y George Harrison
Este “Magic” Alex fue la persona que estuvo presta a declarar, a favor de John, que había mantenido relación sexual con Cynthia, para permitirle al beatle un divorcio sin mayor complicación. La imputación, según ella, fue calumniosa, pero acepta que hubo un intento de arrastrarla a aquella inconducta.

Cynthia, en su libro “John” y en una entrevista publicada en la revista Uncut Legends (Chris Hunt, año 2005) contó que en Mayo de 1968, poco antes que se inicie la grabación del White Album, al regresar de un viaje por Grecia, encontró a John y Yoko tomando el desayuno en su casa; Yoko tenía puesta una bata y sus zapatos se encontraban en la entrada de la habitación matrimonial, detalles más que suficientes para darse cuenta que habían pasado la noche juntos. Dolida y confundida buscó refugio en casa de “Magic” Alex y Jenny Boyd -hermana de Patty Boyd, esposa de George-; durante toda la noche Mardas le dio de beber y le insistió para que escaparan juntos, después la llevó a una habitación donde intentó seducirla, pero ella lo rechazó violentamente.

John y Cynthia se reconciliaron pocos días después; John y Paul partieron rumbo a Nueva York para promocionar la recientemente creada Apple Corp. y Cynthia, por recomendación de John, viajo a Italia junto a su madre, su hijo Julian y sus tíos.

A pocos días de su llegada a aquel país, Cynthia recibió la visita sorpresiva de “Magic” Alex quien le trajo un mensaje inesperado de John: había decidido divorciarse de ella acusándola de adulterio y le reclamaría la tenencia de Julian, además de exigirle deje la casa conyugal.

Una de las primeras apariciones
de John y Yoko
 “Magic” Alex también le dio a conocer que testificaría contra ella, lo que le permitió a Cynthia entender que todo se trataba de una estrategia montada por John y Yoko quienes pensaron que ella se asustaría por el solo hecho de tenerse que enfrentar a un beatle.

La confirmación de sus sospechas no tardó en llegar. Al día siguiente que Mardas le dio la noticia, John y Yoko hicieron su primera aparición pública como pareja (22 de mayo de 1968).

En la entrevista, Cynthia confesó haber perdonado a John por todo eso: “Eran tiempos extraños y era difícil entender lo que estaba sucediendo”. “A veces, el amor es ciego. Pueden hacer estas cosas y no se dan cuenta de las consecuencias”.

Finalmente, fue Cynthia quien en noviembre de 1968 logró el divorcio por adulterio a su favor, conservando la tenencia de Julian.

Hey Jude:

The Beatles en el show de David Frost
Cynthia guarda hasta hoy un profundo sentimiento de gratitud hacia Paul McCartney por haber sido el único, de todos los compañeros y amigos de John, en haberse solidarizado con ella en aquellos momentos difíciles, y haber tenido el coraje de hablar del asunto en una de las mejores canciones de los Beatles, inspirada por la simpatía que le generaba Julian, la lógica víctima del divorcio que se avecinaba. Cynthia confesó que le causó mucha preocupación la forma como tomaría John la actitud asumida por Paul, debido al carácter irascible que mostraba por aquel entonces.

"Tengo más fotos con Paul que con mi padre"
Jane Asher, Paul y Julian
Paul comenzó a bosquejar Hey Jude a finales de junio de 1968, luego de haber visitado a Cynthia y a Julian en Surrey, poco después que el problema había empezado.

John creyó que la canción estaba bendiciendo su relación con Yoko, cuando en realidad se ponía del lado de Julian  y en cierta medida, de Cynthia.

Cuando Paul termino de componer la canción, cuidó mucho de no mostrársela a nadie. Quería terminar los arreglos y cuadrar la lírica. A los primeros que se la cantó fue a los miembros de la banda Badfinger. Quería conocer la reacción de éstos. Una vez que los vio quedar encantados con la letra y música, decidió mostrársela a sus compañeros, los Beatles. Paul temía la reacción de John, quien en los últimos tiempos criticaba constantemente sus canciones de un modo violento (cabe recordar el enorme lío que le hizo por Ob La Di - Ob La Da). El día señalado, entró al estudio de grabación y llamó la atención de John, George y Ringo diciéndoles entusiasmado “este es nuestro próximo single”.

Para esos días ya se había creado el sello discográfico de la banda: Apple Records y había llegado el momento que lancen su primer simple bajo su nuevo sello. John se había empeñado en terminar los arreglos de la canción Revolution lo antes posible de tal manera que estuviera lista para ese momento, pero John nunca llegaría a estar satisfecho con las dos versiones que finalmente grabó del tema. Cuando escuchó la canción de Paul tuvo que aceptar su derrota y que Revolution apareciera en la cara “B” del disco. Pero lo que realmente aquietó a Lennon fue creer que la letra de Hey Jude estaba dirigida a favor de su relación con Yoko, como diciéndole que por dicha relación iba a tener que cargar con todo el mundo en sus hombros.

Hey Jude no fue grabada en los estudios de EMI en Abbey Road. Para 1968 los Beatles ya se habían acostumbrado a utilizar otros estudios en la ciudad de Londres en la medida que esto aligerara su trabajo o mejore el resultado que pudieran obtener. La grabación de Hey Jude se llevó a cabo en los estudios Trident entre el 30 de julio y el 2 de agosto.

Paul McCartney y Julian Lennon
Como anécdota de la grabación del tema, se cuenta que en un momento que Paul estaba ejecutando el piano y cantando la letra, al cometer un error soltó una grosería (algo así como maldita mierda) que quedó registrada en la grabación. Los técnicos decidieron no borrarla y sólo se limitaron a subir el volumen de la música para ocultarla. De tal manera que si se escucha con atención en buen reproductor, puede que lo adviertan.

Hey Jude fue el simple más exitoso de la banda. Sin embargo, no todo fue felicidad para Paul, pues Hey Jude fue la canción que motivo su enfrentamiento con George Harrison, que se extendió hasta las tomas de la película Let It Be, aquellas donde George y Paul discuten delante de la cámara y tras la cual George termina abandonando la filmación por unas semanas. Ocurre que George, luego que Paul les mostrara la canción, quiso poner un solo de guitarra y se esforzó en encontrar uno bueno que esté a su altura, pero Paul le dijo que no creía que le vaya bien un solo de guitarra a la canción. En la película Let It Be se le escucha decir a Paul en medio de la discusión con George, que él sabe bien que el fastidio de éste proviene porque no le dejó hacer su solo de guitarra en Hey Jude.

En fin, Cynthia Powell, más conocida como Cynthia Lennon, fue una hembra que le quedó muy grande a John (bueno, nada ni nadie es perfecto). Su drama y el de su hijo Julian, inspiraron una de las canciones emblemáticas de la banda más popular de todos los tiempos.

Cynthia y Julian Lennon

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Paul McCartney. Hey Jude, Olimpiadas Londres 2012

- Cynthia, trató de hacer las paces con Yoko luego que ésta alumbrara a Sean -el segundo hijo de John Lennon, primero y único habido con Ono- pero sintió que de parte de Yoko no había mucha receptividad.

- Julian tuvo una relación bastante cercana con Paul McCartney, tanto que en algún momento, ya de adulto, confesó que de niño pasó más tiempo con él que con su padre. Asimismo, manifestó que esperaba que de joven tuviera una mejor relación con su papá e idealizaba ese momento como dos amigos yendo juntos a tomarse unas cervezas hablando de música; pero ello  no sucedió y fue más bien con Paul que se dio esas circunstancias.

En 1996 se subastó unas hojas de papel donde Paul había escrito algunos trozos de la canción Hey Jude. Durante la puja, uno de los postores vía telefónica, manteniéndose en el anonimato, luchó por quedarse con aquellas piezas y ofreció la suma de 25,000 Libras Esterlinas, haciéndose de la propiedad. El postor anónimo resultó ser Julian Lennon, quien justificando su compra dijo que esas hojas de papel eran “herencias familiares”.

- “Magic” Alex en la década de los 70’s estuvo involucrado en una estafa a varios dignatarios y personalidades de la política internacional como el rey Hussein de Jordania, el sultán de Omán, el Sha de Irán, el -entonces- Príncipe Juan Carlos de Borbón, a quienes les había vendido vehículos supuestamente blindados contra atentados, los mismos que una vez en manos de sus adquirientes no pasaron la prueba respectiva siendo calificados como más peligrosos que un propio atentado. A pesar de ello, en la primera década de los 2000, Alexis Mardas logró obtener una sentencia judicial que ordenaba a algunos diarios londinenses a retractarse de aquellas historias que lo calificaban de charlatán y estafador, disculpas que entre otras cosas consignaron que él nunca había ofrecido inventos afiebrados como reza la historia. El New York Time es el único que insiste en ello.

“Magic” Alex aparece en uno de los capítulos de Anthology vistiendo una bata blanca en lo que aparentemente es un laboratorio de electrónica.

Cynthia confesó que la canción que más le gusta de John, de su época post-beatle, es “Woman”, a pesar que digan que se la compuso a Yoko, porque cree que en ella John pensó en todas sus mujeres: su tía Mimi, ella y Yoko.

Para ella, la canción Imagen, uno de los grandes temas de John Lennon, es un canto falso, pues considera que John no fue un tipo sincero y quería predicar lo que no ejercía.

Hey Jude fue el primer single exitoso más largo de su época -con casi siete minutos de duración-. Lanzado a la venta el 30 de agosto de 1968, directamente llegó al puesto número uno en el Reino Unido y los Estados Unidos donde se mantuvo por 9 semanas consecutivas. Actualmente convertida en himno de estadio, es una de las canciones más esperadas por el público en todas las presentaciones de Paul McCartney y su banda. El tema inicialmente recibió el nombre de Hey Jules.

- En una reciente entrevista concedida a David Frost (célebre por su programa donde fuera presentada la canción Hey Jude y por las entrevistas con Richard Nixon), Paul señaló que Yoko no fue la culpable de la separación de los Beatles, y que John encontró en Yoko el aliciente necesario para girar hacia la música vanguardista. Enfatizó que sin Yoko, John jamás hubiera escrito Imagen.

- Cynthia Powell falleció el 01 de abril de 2015. En 2013 había enviudado de su último esposo, Noel Charles. Vivía en Mallorca, España.
Fuentes: revista: Uncut Legends - artículos de Christ Hunt (2005); libro: El Sonido de Los Beatles…, Geoff Emerick y otro (2011).
Hey Jude, no lo hagas mal,
Toma una canción triste y mejórala,
Recuerda dejarla dentro de tu corazón,
Y luego puedes empezar a hacerla mejor.

Hey Jude, no tengas miedo,
Tú fuiste hecha para salir y lograrlo,
Desde el minuto en que la dejaste debajo de tu piel
Empiezas a mejorarla.

Y cada vez que sientas miedo, hey Jude, deténte,
No cargues el mundo sobre tus hombros,
Porque bien sabes que es un tonto el que actúa con frialdad
Volviendo su mundo un poco más frío.

Hey Jude, no me falles,
La has encontrado, ahora tómala,
Recuerda dejarla dentro de tu corazón,
Y luego puedes empezar a hacerla mejor.

Así que despabílate, hey Jude, empieza,
Estás esperando a alguien con quien actuar,
Y no sabes que eres sólo tú, hey Jude, tú lo harás,
El movimiento que necesitas está sobre tu hombro.

Hey Jude, no lo hagas mal,
Toma una canción triste y mejórala,
Recuerda dejarla debajo de tu piel,
Y luego empezarás a hacerla mejor.
Mejor, mejor, mejor, mejor, mejor, oh!!!

na na na na na na, na na na, hey Jude...



Julian, Cynthia y Noel

MAX MARRUFFO S.

Soundtrack:

Hey Jude (version acústica): The Beatles, bootleg The Alternate Versions Vol. 2 - The Psychedelic Years 1966-1968 (1996),

Hey Jude: The Beatles, version Anthology (1995),

Hey Jude: The Beatles, Past Masters (Remastered) (2009).


(Este post fue reeditado el 18 - 08 - 2015)